El servicio
más utilizado de Internet es la Web, seguido de cerca por el correo
electrónico. Cuando hablamos de entrar en Internet o navegar por Internet nos
estamos refiriendo en realidad a la Web. Para poder acceder a la Web
necesitas un programa llamado navegador.
La
información en la Web está disponible mediante páginas web. Estas páginas están
escritas internamente en lenguaje HTML. Para transformar ese lenguaje en
páginas Web visibles hace falta un programa, a estos programas se les llama
navegadores o browsers (en inglés). Son programas complejos que realizan muchas
funciones pero desde sus inicios han sido gratuitos y se pueden descargar de la
Web. El navegador más utilizado es Internet Explorer (IE).
Un navegador
sirve para acceder a Internet, pero también puedes utilizar IE sin conexión a
Internet para ver páginas web que tengas grabadas en el disco duro, en un CD,
DVD u otro dispositivo.
Los
navegadores van incorporando las nuevas tecnologías que se generan en torno a
Internet, cada poco tiempo aparecen versiones nuevas, es conveniente tener actualizado nuestro
navegador.
Cuando
aparece una nueva versión, el navegador instalará las actualizaciones
automáticamente. También podemos visitar la web del navegador y descargar
gratis la última versión. Si tienes una versión anticuada puede que al visitar
ciertos sitios no los veas correctamente. Por ejemplo, ciertas animaciones
pueden no funcionar, o puede que no se abra un determinado menú.
Tanto si
quieres actualizar tu versión como si quieres instalarte un navegador aquí
tienes los detalles para dos de ellos:
El primer
navegador que se difundió por la red fue el Mosaic, en 1993. Después se
transformó en Netscape, que dominó el mercado hasta la llegada de Microsoft con
su Internet Explorer (IE) en 1996.
Se inició la
llamada "guerra de los navegadores" en la que se interpusieron
demandas contra Microsoft por intentar abusar de su posición dominante en el
mercado de los sistemas operativos, con Windows, para introducir su IE.
Esta guerra
en los tribunales fue larga y disputada. Pero la guerra comercial ha sido ganada
claramente por Microsoft que en el año 2005 tenía más del 90% del mercado de
los navegadores. La principal baza de Microsoft era tener su navegador ya
preinstalado en Windows. Lo que hizo que la mayoría de usuarios simplemente no
se molestasen en descargar e instalar otro.
En los
últimos años, Internet Explorer ha ido perdiendo cuota de mercado, aunque
todavía se mantiene en primer lugar.
En 2005
surgió con fuerza un nuevo competidor para IE, se trataba de Firefox, el
navegador de la organización Mozilla y la continuación del abandonado (por
entonces) Netscape. Esta organización pertenece al mundo del código abierto y
no al mundo empresarial como Microsoft.
La principal
baza de Firefox el es uso de complementos, y la gran cantidad de ellos que hay
disponibles, lo que adapta las funcionalidades del navegador a las necesidades
del usuario.
Aunque como
iras viendo, estas características novedosas han ido incorporándose al resto de
navegadores poco a poco.
Estos cinco
sin duda son los navegadores dominantes, y aunque existen otros, su difusión es
mínima.
Existen
páginas especializadas en medir la calidad del navegador. Por ejemplo el test Acid3 comprueba cómo respeta los
estándares el navegador, dándole una puntuación entre 0 y 100. Otro test, SunSpider se encarga
de medir la velocidad con la que el navegador ejecuta el código JavaScript,
cada vez más empleado en las llamadas aplicaciones web.
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