Hemos visto
que al navegar por internet el propio navegador se encarga de archivar en el
historial las páginas que vamos visitando. De esta forma podemos recuperar
fácilmente una página que ya habíamos buscando con anterioridad. También existe
otro tipo de contenido que tiende a almacenarse, como los valores que se han
introducido en los formularios al rellenarlos, contraseñas, etc.
Pero esto, no
siempre nos interesará. Si estamos navegando desde equipos compartidos o
públicos, como en bibliotecas o universidades, lo ideal es que no se almacene
nuestra actividad. Es decir, no dejar rastro. Así no deberemos preocuparnos de
borrar posteriormente la información para conservar nuestra privacidad.
En Internet
Explorer tenemos distintas formas de hacer esto:
Desde el menú Herramientas
> Seguridad > Exploración
de InPrivate.
Con las
teclas CTRL+MAYÚS+P.
Escribiendo about:Inprivate en
la barra de direcciones.
Utilices el
método que utilices el resultado será el mismo, se pasará a utilizar este tipo
de navegación privada. El distintivo que te recordará que estás navegando sin
guardar historial ni otra información en el equipo es el texto Inprivate en
la barra de direcciones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario